Belleza + Bienestar
¡A desestrezar la piel!
La cuarentena afectó nuestra piel: le quitó brillo, la resecó y hasta envejeció. Te presentamos una guía con 10 consejos para armonizar el cutis, y que se vea radiante.

La pandemia y la cuarentena provocaron diferentes consecuencias sobre nuestra salud física y emocional, que nos generaron mucho estrés. Según explica Claudina Kutnowski, psicóloga especialista en transiciones y decisiones laborales, el estrés se da cuando las demandas externas o internas, son mayores a lo que podemos afrontar o manejar. Si esto se mantiene en el tiempo, se produce tal desgaste en el organismo, que el mismo activa un modo de supervivencia que evita gastar recursos en funciones que no son vitales: como el crecimiento del pelo o de las uñas, o la nutrición de la piel.

Por su parte, Corina Abril, cosmiatra de L´Oréal Paris y Garnier Skin Active, explica que el estrés es una emoción que genera altos niveles de cortisol, como también tensión física involuntaria y hasta alguna contractura en determinadas zonas del cuerpo. Esto hace que nuestra microcirculación esté afectada, y la piel no se oxigene ni nutra correctamente. Por lo tanto, se acelera significativamente el envejecimiento cutáneo, la tez se vuelve apagada, con menor densidad, pérdida de elasticidad, aparición de arrugas, manchas y flacidez.

Además, hay que sumar que en este período de aislamiento nos vimos obligados a estar más en contacto con los dispositivos electrónicos, lo que nos sobre-expuso a la luz azul: un gran generador de manchas, envejecimiento prematuro y foto envejecimiento. ¿Por qué? Porque los rayos emitidos por celulares, computadoras y televisores, penetran en profundidad, más que los rayos UV, y pueden dañar las células bajo la superficie cutánea.

Un dato a tener en cuenta, es que en tiempos de estrés, algunas patologías cutáneas pueden aparecer o agravarse. Lo importante es hacer la consulta con el médico dermatólogo para que recete el tratamiento adecuado según el caso.  ¿Cuáles son las señales de alarma?

  • Acné: una inflamación producida por el aumento de la secreción de sebo en la piel que obstruye los poros. Esta respuesta se genera por diversos problemas genéticos, hormonales y de estrés (ya que cuando el organismo entra en un estado de tensión o angustia aumenta la secreción de sebo, favoreciendo la aparición de granitos).
  • Psoriasis: es un padecimiento que se manifiesta con inflamación, enrojecimiento y escamas. Provoca ardor y comezón. Hay que saber que cuando vivimos momentos de tensión, el sistema inmunológico se debilita, y esto favorece la aparición de la psoriasis.
  • Rosácea: la piel luce inflamada y enrojecida. Por lo general se manifiesta en la frente, mejillas, nariz y barbilla. El estrés la agrava, porque en este estado el cuerpo segrega más sebo.
  • Urticaria: en momentos estresantes el cuerpo secreta adrenalina y cortisol. Estas hormonas provocan un desequilibrio hormonal que genera urticaria en personas de piel sensible. El resultado son ronchas rojas que causan ardor y picazón.

Entonces, ¿Qué podemos hacer para armonizar nuestra tez y recuperar su vitalidad? Toma nota de estos 10 consejos:

  1. Elegir fórmulas cosméticas con activos zen: en general, las fórmulas ideales para contrarrestar el efecto del estrés sobre la piel, son las cremas calmantes para pieles sensibles, productos descongestivos y lociones relajantes. Los especialistas aconsejan elegir aquellos que contengan vitaminas A, C y E, o los que posean coenzima Q10, flavonoides (té verde), silicio o ácido lipoico. También hay sustancias con Gingko Biloba que disminuye el enrojecimiento, o el aloe vera y la manzanilla que descongestionan y refrescan.
  2. Incorporar el uso de aguas termales. Se pueden usar en cualquier momento del día para brumizar el cutis y calmarlo.
  3. Limpiar dos veces por día la piel. Luego hidratarla y colocar protector solar (aún en invierno).
  4. Una o dos veces a la semana exfoliar el rostro con suaves masajes circulares. Esto libera las toxinas y las células muertas, y logra una mejor oxigenación cutánea.
  5. Usar cosméticos y maquillajes con tecnología que nos proteja de la luz azul (que emiten los dispositivos tecnológicos).
  6. Los masajes, acupuntura, té de hierbas, meditación y otras actividades similares, contribuyen a disminuir el estrés.
  7. Organizar un paseo de 20 minutos diarios, mejora la circulación y nos relaja.
  8. Respirar unos minutos al día a conciencia, ayuda a disminuir la tensión de los músculos.
  9. No abusar de la sal y el alcohol: predisponen a la retención de líquidos dando como resultado bolsas abajo de los ojos. Dato: ingerir abundante líquido durante el día.
  10. Implementar medidas para disminuir los niveles de cortisol: hacer gimnasia, bailar, cantar, escuchar música, realizar alguna actividad artística manual, o simplemente darnos un baño relajante con ricos aromas relajantes como lavanda, azahar, ylang ylang, bergamota, cedro, geranio y té verde.

 

¿Estás preparada para empezar? Puedes arrancar poniendo en marcha de a un tip por día. ¡Te deseamos suerte!

 

 

Política de cancelación de servicio

Para cancelar envía BAJA o hacé click acá